Kathleen: Cuando despierto, me encuentro en mi jaula, asustada y desconcertada. - Kat, ¿estás bien? –pregunta Lycka a mi lado, frunzo el ceño extrañada, ¿por qué no estaría bien? - ¿Qué me paso? –pregunto sentándome, ese esfuerzo me provoca un intenso dolor, los experimentos combinados con el entrenamiento no duelen de esa manera. - No lo sé, hace varios días mi hermano te trajo inconsciente –la miro extrañada, ¿días?, recordaba muy poco del momento en el que salí de aquí–, pensé que despertarías al siguiente día, pero no lo hiciste, así que comencé a preocuparme. - Tranquila, estoy bien –tomo suave su mano y la aprieto–, sólo estaba cansada –digo recordando los rostros de todos, cierro los ojos y puedo ver el dolor y la alegría mezclados en sus ojos, unos color verde jade me hacen ab

