Keifer: Me quedo parado sin saber qué hacer y, de todos modos: - ¿Qué mierda ha sido eso? –pregunto en voz alta queriendo entender quépasó. - Una despedida, y cuida ese vocabulario jovencito –dice mi madre contestando a mi pregunta, logrando darme la respuesta que necesitaba y que era bastante obvia. - ¿Una despedida? –pregunto omitiendo su regaño, a pesar de saber que eso era, quería creer que no se estaba despidiendo de mí. - Por lo que escuche y vi, eso es a lo que vino, a despedirse –dice, y sé que no miente, porque yo lo sentí de esa manera. - No puede –digo antes de salir como rayo de la casa, sabía porque lo hacía, ella había tomado una decisión con respecto al pacto que tienen entre el cielo y el infierno. Camino hacia su casa, llamo a la puerta y Alea es quien abre, entro si

