Hay ocasiones en la vida en las cuales debemos tomar decisiones que con el tiempo nos llevan arrepentirnos de haberlas tomado. Y esta es una de ellas. Rossi el hombre que odio con todo el alma pero que me atormenta a cada instante, tipo que no puedo sacar de mi cabeza por mas que lo intente, pero que en este instante es la puerta para acercarnos a la bestia. Después de mi visita a la prisión, día del cual me voy arrepentir el resto de mis días, él me confeso todo sobre la organización de la bestia. Doy un respingo cuando Dean me toca el hombro, lográndome sacar de esa abrumador recuerdo. Dean Harris: Hola Tessa. Tessa: Hola. Saray Lewis: ¿ Como lograste que Rossi hablara ? - Curiosea la morocha ¿ y que puedo decirle ?. Deje que me domara sobre una mesa. No eso no es una opción. -

