Capítulo 7 Debemos tener cuidado

1224 Palabras
Narra Alonso Aun sigo sin poder creer que estoy teniendo intimidad con la esposa de mi hijo, eso no debería de estar pasando. Sin embargo, aquí me encuentro nuevamente haciéndole el amor, en una de las habitaciones de la casa y les confieso que no me arrepiento de ello. Dos meses habían pasado desde la primera vez que la hice mi mujer, y hoy, son dos veces que lo hacemos. Denisse es la única que sabe de este amorío que tenemos Joanna y yo, y sé que no le dirá a nadie. “Usted se ve feliz por primera vez” fueron sus palabras en aquella ocasión. Le dije que lo nuestro sólo había sido un error. Aunque ella siguió con su sonrisa. —¡Ah! Alonso… —Me gusta como suena mi nombre en cada vez que gime. —Me encantas, hermosa… —Yo estoy igual con la respiración entre cortada. Aumenté más mis embestidas, hasta llegar al maravilloso orgasmo. Empujo un poco más, y me salgo de ella, me acomodo junto a ella abrazándola. —Me encantas, tú también. — Joanna también me braza y se queda dormida. —Mi hermosa, no sabes como me gustaría amanecer todos los dias a tu lado. Le doy un beso en la frente y me levanto de la cama, me visto y luego le pongo un pijama, la cargo y la llevo en la habitación que se supone comparte con Carlos y la dejo ahí tapada con una cobija y me despido de ella en silencio. Bajo las escaleras y Denisse me pide salir por la parte de atrás de la casa, ya que mi hijo no tardaba en llegar. Lo bueno que había dejado estacionado el carro un poco alejado de la casa. … Llego a mi departamento y agradezco que no esté Ximena aquí, porque no sé si le correspondería como ella quisiera. Me fui a mi habitación y me di una ducha, cierro los ojos y me la imagino aquí conmigo y haciéndole el amor. —¡Dios! ¿Qué me has hecho? Salgo del baño y me seco, me pongo solo un pantalón cómodo y me meto a la cama a dormir. De haberte conocido antes, me habría casado con ella. … A la mañana siguiente. Me encuentro en la oficina y mi hermosa entra con una sonrisa de oreja a oreja y deja en mi escritorio una taza de café y un cup cake. —No tenías que molestarte. —Le digo también con una sonrisa. —No es molestia. Además, lo vas a necesitar. —Es tan linda. No entiendo como el c****n de mi hijo la hace menos. —Muchas gracias. —Mira hacia la puerta y se acerca a mi dándome un casto beso en los labios. Sale de la oficina y yo suelto un largo suspiro. ¡Por dios! Estoy enamorado de ella. —Y ti ¿Qué te pasa? —La voz de mi mejor amigo me saca de mis pensamientos. —Nada. Sólo trabajo y mas trabajo. —Miento. —Muy bien… —Parece no creerme. Debo mantener un perfil bajo con esta relación junto a mi hermosa. Fernando quiere verme felizmente casado con una mujer de 30 años aproximadamente, sin embargo, no le puedo decir que me he enamorado de mi Joanna. —¿Qué te trae por aquí? —Le cambio el tema. —Hoy tenemos una cena con unos accionistas. —Dice sonriendo y cuando lo hace, es porque se tiene algo entre manos. Lo conozco muy bien. —Bien. —Digo sin muchas ganas. —Por cierto. No dejes que tu nuera te esté coqueteando. Eso no es correcto. —¡¿Qué?! —Ella sólo está siendo amable conmigo. ¡Por dios! Es la esposa de mi hijo, ellos se aman. —Digo molesto. Aunque no sea verdad en parte. —Disculpa. —Dice y yo me tranquilizo. Tengo que hablar con Joanna para tener mas cuidado con muestras de cariño o podría ser peor para ella, que está casada y con el idiota de mi hijo. … —Bueno, nosotros nos retiramos. —Dice Pablo al estrechar mi mano. Estoy feliz de cerrar nuevos tratos con su empresa. —Estamos en contacto. —Le digo, y él asiente. —Te veo después, Sonia. —Le dice a su hermana y ella sólo sonríe. No voy a negar que es una mujer muy guapa, pero no quiero dejar a Joanna. La amo. Y para mi suerte, Fernando también se va, dejándonos solos. —¿Nos trae otra botella de su mejor vino? —Sonia le pregunta al camarero y este asiente. —Tenía tiempo sin vernos y créeme cuando te diga que estás mas guapo. —Dice y sonrío por cortesía. —Tú también estás muy guapa. —Y no es mentira. —Gracias. —Pone una de sus manos sobre la mía y me siento un poco incomodo. La verdad no me gusta que otra mujer que no sea mi hermosa, me toque. —¡Alonso! ¿Quién es esta zorra? —¡Genial! Lo que me faltaba. —¿Disculpa? — Dice Sonia, ofendida. —Lo que escuchaste. Alonso está conmigo. —Ximena se ve muy furiosa. —¿Qué? —Me mira sin entender. Me disculpo con ella y tomo de la mano a Ximena para salir de ahí y que no haga un espectáculo. —¿Qué te pasa? —Digo una vez que estamos afuera mientras espero mi carro. —¡No! ¿Qué te pasa a ti? Se supone que tenemos una relación y ¿te das el maldito lujo de salir con otra? —Sigue molesta. —Te recuerdo que lo “nuestro” no es más que una relación libre. —Le recuerdo y ella bufa. —Pero te quiero para mí, no te quiero compartir con otras. —Dice mirando a otra parte. Mi carro llega y le abro la puerta del copiloto, ella se sube y hago lo mismo. … Manejo hasta llegar a su casa y me mira confundida. —¿Por qué me traes aquí? —Dice con el ceño fruncido. —Estoy muy cansado y quiero dormir. Mañana tengo mucho trabajo. —La verdad no quiero estar con ella, es más, sólo quiero hacer el amor con una sola mujer y esa es mi Joanna. Sin decir una palabra, me da un beso en la mejilla y sale del carro. Y veo que entre a su casa. Y yo me voy a mi departamento. … Llego y me voy a mi habitación y al encender las luces me llevo una grata sorpresa. —Te estaba esperando. —Se levanta de la cama y pasa sus manos por detrás de mi cuello y me besa con mucha pasión. —Cielo… —Digo aun en sus labios y se separa de mí. —Dime. —Me presta atención. —Debemos tener cuidado, Fernando casi nos descubre. —Le digo y ella asiente. Me lleva a la cama, nos quitamos la ropa y le hago el amor. Que bueno que vino, aprovechando que mandé a mi hijo de viaje de 3 días y estoy seguro de que se llevó a su amante, él sí que no tiene el descaro de exhibirla. Mejor para mí, así podre aprovechar con Joanna.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR