Narra Alonso Después de la discusión con Fernando, me encerré en mi oficina y aventé todo lo que pude, estaba muy furioso por las idioteces que había dicho, ¿Le gusta Joanna? Eso no lo puedo permitir, ella es mi mujer y estoy dispuesto a esperar el divorcio, aunque debo reconocer que, si me lo propongo, puedo hablar con Marcos y confesar mi amor por su única hija. —Buenos dias, sr. —Entra Irene con mi café y un bizcocho, me gustan más lo cup cakes. Esperaré a que Joanna regrese, sé que lo hará. —Llévatelo. Y diles a los de mantenimiento que vengan a limpiar todo esto. —Digo y ella asiente. Lo mejor es salir de la empresa. No quiero encontrarme a ese desgraciado. No sé qué pretende con todo esto. —Sr, El sr. Fernando ha presentado su carta de renuncia. —Dice la asistente de ese traido

