- ¿Qué te sucede por qué lloras? — dije apurada. - Me tienes preocupada April — fruncí el ceño ¿yo la tengo preocupada? — ¿cómo es eso de un caso de vida o muerte? — sollozó, recordé de la llamada de esta tarde — no sé porque putas no puedo parar de llorar pero necesitamos hablar. - Son las nueve de la noche Valen — dije más tranquila, todos me miraban a la espera de una explicación, les regale una sonrisa y en un tono demasiado bajo dije — por teléfono no te lo puedo contar. - Entonces ven ahora mismo a mi casa — rompió en llanto, ¿pero por qué llora? - ¿Qué? no, no iré a estas horas a tu casa. - Entonces ¿quieres que yo vaya hasta allá? ven ahora mismo o serás la culpable de que este bebe no nazca — ella se

