—¡¿Estás loco?! –le grité alterada —¡j***r Galia! ¡¿Te podrías callar de una maldita vez?! –me gritó —No te voy a matar si es lo que piensas – —¿No? –pregunté sorprendida —¡¿Y por qué no?! –chillé molesta —¡Porque no! Mierda... ¿Por qué piensas que te voy a matar? –braveó furioso —¡No lo sé! –le grité —¿Por qué no matarme? –lo miré y él me miró —Soy un estorbo para ti, al igual como tu padre y tu dijiste... –dije con dificultad, pero me interrumpió —Jamás te vuelvas a comparar con mi padre ¡¿Entendiste?! –me gritó —¡Tú no eres como él y nunca lo serás! –me volvió a gritar y yo negué con la cabeza —¡Soy un estorbo Niall! –le grité con lágrimas caídas —No solo para ti, sino para todo el mundo, nadie me quiere, nadie me aprecia por lo que soy, lo único que soy para ti es una carga más e

