74. Debimos haber luchado más Rosalie / Camille —Señorita, su padre la solicita en la biblioteca. —El mayordomo me avisa que me esperan. Me encontraba distraída haciendo algunos bocetos. Ahora que he vuelto y que he visto que los hijos de Marce están más grandes, quise hacerles un obsequio así que comencé a pintarlos. Siento una cálida sensación de alegría de saber que no me olvidaron y me recibieron como si de verdad perteneciera a su familia. Esos son los lazos que siempre debí apreciar y no la falsedad de la familia que me acogió, que me dio techo y comida pero jamás amor. —Voy enseguida. —Dejo el pincel en su sitio y me limpio las manos. Salgo de la habitación pero al llegar a donde me espera mi padre, me doy cuenta de que no está solo. —Buenas tardes ... .papá…¿me necesitas

