Paola se relajó, por el momento no debía preocuparse por nada más que seguir con las entrevistas para el puesto del CEO, y comenzar con la gestión de cómo llevar a la empresa de su padre como una de las mejores empresas de inversión del país. No debía atormentarse antes de tiempo, nada aseguraba que esa noche quedará embarazada de Armando; lo tenía comprobado cuando hace cinco años estuvo con ese desconocido, y no quedó embarazada. Durante esos años no había podido olvidarlo, cada noche soñaba con él, con volver a estar en sus brazos y ser amada, con esa ternura y ese amor que le profesó aquella noche. Cada que cerraba los ojos podía sentir el calor de sus labios, que recorrieron cada parte de su cuerpo, y sus manos fuertes, pero a la vez tiernas la hicieron erizar la piel, la hizo vol

