POV RIO El sonido del despertador del hotel me atraviesa la cabeza como un taladro que no pedí. Abro los ojos lento, sintiendo cómo la luz tenue del amanecer se filtra por las cortinas gruesas. Me quedé dormido encima de la cama anoche, todavía medio vestido, como si mi cuerpo hubiera decidido rendirse antes de que mi cerebro pudiera seguir torturándome con imágenes que no quiero ver, que no quiero recordar pero que se clavan igual, imborrables: Lena mirándome con esos ojos verdes llenos de furia, Lena respirando cerca de mí en el callejón, Lena tocándome la mejilla antes de apartarse como si yo fuera veneno, Lena alejándose, Lena negándose, Lena absolutamente fuera de mi alcance. Me paso una mano por la cara y respiro hondo. Necesito aire. Necesito control. Necesito silencio. Necesito…

