(Narrado en tercera persona) Desde pequeña Ana tenía una enorme curiosidad por cosas nuevas, la primera vez que vio una mariposa se obsesionó tanto con ellas que en lo único que hacía era dibujar imágenes de ellas, incluso sigo a una oruga todo un día entero con la esperanza de verla transformada en una mariposa. Con el tiempo su curiosidad pasaba de una cosa a otra, pero un día no muy especial mientras la pequeña castaña jugaba a las muñecas vio algo que le llamo la atención, a lo lejos vio a su ángel entrar en una habitación con Priscila, eso le pareció extraño pues últimamente Ángelo la dejaba por unas horas. La pequeña se levantó y limpio su vestido, tomó su muñeca y se dirigió a donde su ángel había ingresado. Entonces lo vio, era su ángel desnudo de la cintura para abajo y al fr

