Ana Nos dirigimos al hospital, no tuve tiempo para cambiarme seguía con una camisa y un pantalón que compré en una feria, toda la trayectoria fue silenciosa el ambiente era tenso, Octavio no dejaba de morderse las uñas. «Tiene miedo» Al llegar al hospital Octavio se desesperaba para que alguien le dé información, se movía de un lado a otro y su madre estaba en un rincón llorando, la espera fue eterna, gracias a dios Edgar estaba aquí, él era el único que sabía qué hacer en esta situación. — ¡Necesito que alguien me dé información! — dice desesperado, la recepcionista se ve asustada. — Señor, no le puedo decir nada, espere a que el doctor salga — tiembla. Pero justo en ese momento que creí que la recepcionista se iba a desmayar, llega el doctor. — Familiares de Thomas Verona. — So

