Ana —1,2,3,4,5,6,7,8,9,10 listo o no haya voy — busco a mi ángel de ojos azules, jugamos a las escondidas a un que solo seamos dos. No lo puedo encontrar — ¿Dónde estás? — grito, no me gusta mucho este juego me desesperó y corro por todo el lugar. — Aquí estoy— salta de un árbol. — ¡Haaaaay! — me caigo de espalda — no me gusta este juego— protesto y empiezo a lagrimear, me asusté mucho. — Estas bien — pregunta preocupado — lo siento no quería asustarte — besa todo mi rostro para luego hacerme cosquillas en mi pancita. —Basta, basta — río como loca —basta me voy hacer pipí — digo, todavía riendo se detiene acostándose a mi lado tomando mi manito — ¿Por qué no podemos jugar con los otros niños? — pregunto por curiosidad — Porque tú eres un regalo que Dios me dio y no quiero compar

