Ana — Sabes que te quiero — digo a mi ángel de ojos azules — mucho, mucho, mucho— me acurrucó. — ¿Hasta dónde? — me pregunta. — Hasta el cielo— señalo con mi dedo hacia arriba, estamos acostados en el pasto mirando las estrellas. — Eso no es mucho. — Claro que sí, el cielo es grande— abro mis brazos para que vea que si es muy grande. — No, no lo es porque yo mi pequeña garrapata, te quiero más allá del cielo esto que siento— señala su corazón — no tiene fin — besa mis labios. ******** El beso de Octavio fue fue fue fue......... Una desilusión no sentí nada, él solo me dio un piquito, bajo mi cabeza no sé qué sentir, tal vez realmente me gustan las mujeres. A pasado tanto tiempo desde mi primer beso que tal vez por eso ya no siento lo mismo con

