Capítulo Veintitrés —Encantados de conocerte, Blue —dicen todos al unísono, y yo dejo a un lado mis descontroladas reflexiones obsesivas para centrarme en lo que tengo delante. —Max nos ha hablado mucho de ti —dice Andriy. Sin acento alguno. Esa es otra pista de que, o bien no están en Rusia o bien él ha estudiado inglés en el mismo sitio que Max. —Lo que no nos había mencionado era lo atractiva que eras —dice el otro hermano... Seman, creo. —Probablemente estaría preocupado de que te la comieras con los ojos, y tenía razón —dice Matviy, el tercer hermano. —Y luego te preguntas por qué nunca nos presenta a las mujeres con las que sale —interviene alegremente Zlata, la «hermana». Su voz es tan bonita como todo el resto de ella, y de nuevo, ni rastro de acento. —No, eso es porque él

