Por Franco La señora que limpia había dejado un bizcochuelo casero para nuestro desayuno, bajamos y le preparé un café con leche. -¿Maca, pensaste la fecha de nuestro casamiento? Ya sé que tengo que respetar su tiempo, pero realmente pienso que ésta noche no voy a dormir con ella y siento un vacío tan grande, que ni siquiera puedo dormir tranquilo. -¿No te parece muy pronto en febrero? -No, por mí me caso hoy mismo. -Tengo miedo de como lo tome mi mamá. -Maca, no podés casarte o dejar de casarte por lo que diga tu madre. -No estoy diciendo eso, solo digo que va a ser difícil aguantarla. -Si es difícil, venís hoy mismo a vivir conmigo. -No, no le haría eso. -¿Te parece el tercer sábado de febrero? Así queda tiempo para irnos de luna de miel antes de que empiecen las clases en tu

