—¿No recuerdas nada?— Lo escuche preguntar ¿Que si no me acuerdo de nada? ¡Claro que no recuerdo nada! si no, no estuviera exigiendo respuestas. Quiero creer que una cosa llego a otra y, Eloy y yo a causa de mi borrachera terminamos desnudos, y solo eso. Pero muy en el fondo sé que no es así. —Anoche después de la fiesta te traje, empezaste a decir cosas. —Eso no me dice nada. Luego haber despertado Eloy, ambos nos vestimos pero no salimos de la habitación. —No hay mucho que decir. —¿Nos acostamos? Eloy permaneció en silencio, como si estuviera debatiendo internamente. —No— Respondió finalmente. Suspire de alivio, el saber que no soy de nuevo la otra que me sentir mucho mejor, sin embargo el nudo en mi estómago no desaparecía. —¿Por qué estábamos así?— Pregunte —Bueno, dijiste

