Lía, estaba comiendo aviso de chocolate. Tenían hora libre, el profesor había faltado. Su alrededor era bullicioso, la mayoría de los estudiantes estaba repasando para el próximo parcial o simplemente no estaba haciendo nada. Lía, era de las que prefería relajarse antes de uno. Cerró los ojos, tarareando el ritmo de la música, sus auriculares puestos en sus oídos y ausente. —Oye ¿Por qué me quitas mi música? —protestó, al sentir que alguien o algo le había arrebatado los auriculares inalámbricos. —Te veo demasiado calmada, me estresa —respondió Leandro, sentándose a su lado. Había pasado una semana, desde aquel finde. Ambos coman habían estado más amigos que nunca, Lía poco a poco se había acercado a Julián. Incluso podría llegar a decirse, que ambos tenían algo. —Molesto.

