María y Alexander van al apartamento, y lo encuentran lleno de personas curiosas, las cuales intentaban averiguar lo que había sucedió. Desde una esquina, Alexander ve que el vigilante está de pie y hablando con la policía. Cuando le dice María: — Él está bien. — Qué bueno. — Espera aquí, voy a sacar la memoria. — Espera Alexander, puedes tener problemas con la policía, si ellos se enteran que tienes problemas con tus documentos… — Tranquila, voy a entrar sin que ellos me vean. — Bueno, cuídate. En ese instante, Alexander se las arregla para entrar a su apartamento sin que la policía lo vea y coge la memoria donde tiene las pruebas para encarcelar a Demetrio. Con gran sigilo, Alexander logra salir de su apartamento y le entrega la memoria a María, diciéndole: — Tienes que

