Daniela llega a su casa y al ver el bolso de su mamá en asiento la busca por toda la casa, pero no la encuentra. En ese momento, Natalicia entra a la casa. Cuando Daniela le dice: — Estaba buscándote, ¿dónde estabas mamá? Natalicia se sonríe un poco, y luego le responde a su hija: — Andaba por ahí, la vida es bella y hay que disfrutar cada momento. — A ti te paso algo… ¿cuenta? — Bueno… solo te voy a decir que estoy enamorada y que estoy muy feliz. Estupefacta, Daniela se sienta y luego le dice a su mamá: — ¿Quién es el hombre y cuando se conocieron?... espera, ¿es un vecino? — Ahora no hija, créeme que estoy muy cansada… voy a costarme, ah, calienta la comida. Daniela no sale de su asombro y sé qué da viendo a Natalicia hasta que entra en su habitación. Daniela va a la ha

