Con lo que a Santino le costó darse cuenta y reconocer sus sentimientos por Abril ¿Se iba a dar por vencido así no más? ¿Iba a darse por derrotado sin darle batalla a la guerra? No, claro que no. No se iría sin ella. Respiró hondo y sin pensarlo dos veces corrió trás ella ingresando al lugar al segundo de haber visto como se alejaba de su cercanía. - ¡Abril! – gritó alcanzando la si pero ella no quería saber más de él. - ¡Déjame en paz! – reacciona como una fiera, no quería ni que él la tocará si quiera. - ¡Deja de comportarte como una niña! – le dice enojado mientras forcejean por no soltarla y ella por intentar librarse de su agarre. - ¡Sueltame! ¡Sueltame! – insiste furiosa. - ¡No! ¡Tienes que venir conmigo! – la sujeta de ambos brazos y la tirones hacía su cuerpo, mientras el

