– ¿Estás solo guapo? –A veces se le olvidaba lo dramático que Daniel podía llegar a ser cuando se lo proponía, el estacionamiento estaba desierto a esas horas ya que la mayoría de empelados ya se encontraba en el descanso respectivo del almuerzo, usualmente Ben no almorzaba a horas decentes, podía enfrascarse en el trabajo tanto tiempo que ni siquiera se daba cuenta, varios regaños por parte de su madre y sus hermanos se ganaba por no cuidar de su salud adecuadamente, aunque ahora que volvió con Daniel estaba seguro de que no lo volvería a hacer. –De hecho sí, mi novio prometió venir a recogerme para almorzar pero al parecer me dejó plantado, así que estoy disponible –contestó con un tono sugerente para seguirle el ritmo a la broma de Daniel. Su novio salió del auto en el que venía, se

