El clima en el bar estaba bastante animado, Samantha cumplió su palabra de no decir nada, pese a que Leo no le dio importancia. Ella tenía razón, primero debería estar seguro de lo que sentía antes de infartar a sus amigos. Bailaban, tomaban, bromeaban, era una noche relajada de esas que hacían falta para olvidar los problemas. ¿Dijimos problemas?, bueno si dejábamos de lado que Maximiliano estaba resentido con Leo podría haber sido una noche perfecta. Cuando Leo llegó, fingió demencia y saludó a todo el mundo, pero Max no respondió, por el contrario, estuvo chateando en su celular sin hacer el menor caso a su amigo. Leo decidió darle su espacio hasta tener un momento con él y tratar de disculparse. Continuaron bailando y hablando alegremente cuando irrumpió e

