No podríamos decir que Leo pasó una excelente noche, de vez en cuando se levantaba con el corazón arrugado y las dudas carcomiendo su cabeza; su sueño estuvo tan interrumpido que acabó por despertarse a mediodía y porque los chicos pasaron por su casa, del resto, creo que habría pasado el día durmiendo cual oso en estado de hibernación. Estaban en el living, viendo tv de lo más tranquilos. La madre de Leo decidió darles espacio y se fue a su habitación para hacerse latonería y pintura*. Los chicos trataron en lo posible no tocar el tema de Tiffany pues sabían que Leo debía estar con las emociones a flor de piel. — Anthony se burla de ti -dijo Max-, pero él no sólo meó su cama con la borrachera, también vomitó todo a su alrededor. — ¿De verdad? -rió Leo. — ¡M

