Besos húmedos. Parte 2 Sus manos recorren aquel pecho sin parar, pone su cuerpo encima y hace como si fuera a su boca pero lo esquiva buscando el helado. Le arroja con una cuchara arriba su pecho, hace que se sobresalte de lo frío que estaba y lleva su boca, saca su lengua y lo lame. Escucha la voz ronca de él — Quédate quieto y no me toques — ordena. Lo estaba torturando al no dejarse tocar, las mujeres que habían pasado por su cama todas se dejaban dominar por él pero ahora era diferente, Amaia tenía el control completo de aquella situación. Pone más helado, hace un camino con su lengua y desabrocha el pantalón. Deja expuesto su pene, le encantaba verlo desnudo, y se acerca él. — No me tortures más, ven — le pide estirando sus manos. Amaia empieza a sonreír, se saca la rem

