Capítulo setenta y uno -Maikel Siento como si me hubiese pasado un camión por el cuerpo. Me duele todo. Desde la punta del cabello más largo que tengo hasta el otro extremo que son los pies, pero sobre todo, lo que más me duele ahorita es el intenso bombeo que hay en mi cabeza y que no se detiene incluso habiendo despertado en lo que parece ser mi habitación. Y la verdad es que ni me sorprende después de todo lo que pasó y en cómo fue que vi llegar a mi padre antes de desmayarme en la playa y que este se encargará de la situación. Obviamente no nos iba a dejar ahí habiendo pasado todo eso. También he de decir que no tengo ni la más remota idea de como fue lo ayudé tanto con Fer como con Arelis hasta la habitación, ya que no sentía nada, pero justo cuando llegamos y vi a Sofía tirada

