POV Sofía —Tía Sofía… Ver la mirada de sorpresa de Lucy cuando me encontró en la salida de su escuela me hizo olvidar por un instante el nudo que tenía en el pecho. Ella corrió hacia mis brazos, y yo la recibí con todo el cariño que pude ofrecerle, como si abrazarla pudiera aliviar el peso de lo que estaba a punto de enfrentar. —Hola, cariño. ¿Qué tal estuvo tu día? —le pregunté, esforzándome por sonar tranquila. —¡Fue genial, tía! Disfruté mucho de compartir con mis amiguitos, pero pensé que vendría el conductor. —Lo siento, cariño. Sé que ya estabas acostumbrada… Estaba a punto de explicarle lo que estaba sucediendo, de decirle que desde hoy nos iríamos a vivir a otro lugar, cuando la vi mirar detrás de mí. Su expresión se transformó de alegría a puro terror, y, sin decir una palab

