Empezaba a entender por dónde iba la situación. —Déjame adivinar: Dalila. —Efectivamente, se trata de ella, pero eso no es lo más sorprendente. —¿Qué más sabes? —Los cheques que han salido de esta empresa han sido trasladados a una cuenta en el extranjero. Curiosamente, cada vez que Dalila se va del país, siempre va a este lugar donde realiza el depósito. —¿Me estás diciendo que, en realidad, ella tiene el dinero de esa familia? —Ojalá fuera así, amigo. Pero esta mujer ha estado haciendo esto desde hace muchos años y no con el objetivo de ahorrar o de salvaguardar parte de lo que le corresponde como esposa. Entonces, él suspira y agrega: —Todo indica que Dalila tiene un amante y que el dinero que transfiere a través de esta cuenta es para despistar a Hermes y así no le cuestione so

