SIEMPRE FUISTE TÚ -21 Steven Durante el camino hacia el lugar donde se celebraría el bautizo, lo realizamos en un silencio incómodo. Después de nuestra última charla, al parecer ya no quedaba nada más por decir entre los dos. Sin embargo, no podía retirar mis ojos de su presencia. Quería grabarla en mi pensamiento, así como la veía en ese momento. ¿Valdría la pena luchar por ella? Claro que sí. Sin embargo, sé que ella es una persona de determinación y si ya ha tomado una decisión, no creo que pueda convencerla de que no lo haga solo para complacerme a mí. —Es linda mi nieta ¿verdad? –no me dí cuenta cuando el abuelo se colocó al lado mío. Al parecer todos se estaban dando cuenta que no podía dejar de mirarla, porque he notado sus miraditas llenas de curiosidad. —Precio

