- Mira, ya empieza a salir el sol - Estoy muy a gusto aquí Digo sin sacar la nariz de su cuello, estamos tendidos sobre la manta, apenas si llevamos la parte de abajo de nuestra ropa interior puesta, es bonito - Yo también, me encantaría que nos pudiésemos quedar aquí para siempre - Bueno, no estaremos para siempre en este lugar como tal pero si uno con el otro y es lo importante Saco mi cabeza para mirar sus ojos - Me encanta que sea así - A mi también Me acuesto en su pecho a mirar al amanecer, es hermoso aunque hace un frío que no se explica con palabras Estuvimos alrededor de 10 minutos en silencio disfrutando de la vista, hay algunos árboles atravesados que le da un toque más encantador, estoy tan a gusto aquí que se me olvida todo lo demás Por desgracia el celular

