Soltó una risita mientras se sentía aplastado entre sus padres, sabiendo que ya estaba demasiado grande como para quedar en medio de ambos cuerpos en una sola cama, pero no dándole mucha importancia al asunto. Ese día sus padres regresarían a Daegu, por lo que estaba aprovechando al máximo el tenerlos en ese lugar, antes de que Minho llegara para poder llevarlos al aeropuerto. Habían pasado casi cinco días juntos, siendo recibido por ellos en casa cuando regresaba del trabajo y la universidad, amando el tener la presencia de sus padres en casa. Los mayores habían terminado enamorándose de muchas cosas en Seúl, los bonitos parques, la cuidad en sí, de Tanie e incluso de los amigos de Seung. ―Pareces un niño pequeño, siempre hacías esto cuando tenías pesadillas o simplemente querías dormi

