Soltó una risita mientras comenzaba a limpiar la mesa, viendo a los clientes que se habían mantenido ahí irse por la puerta, encantados con lo que habían consumido. Se encontraba trabajando mientras intentaba distraer un poco su mente sobre la situación de sus padres, aunque realmente no tenía demasiado tiempo para liberarse, porque faltaban menos de cinco minutos para que su turno terminara y después tenía que ir a la universidad. ―Jamás había visto a una persona que amara tanto los gatos―comentó con gracia Kwan, ayudándole a quitar los pequeños botes con azúcar y sal que estaban sobre la mesa, para poder llevarlos atrás y rellenarlos. ―Fue lindo ver lo emocionada que estaba, debe ser una pena que tu animal favorito sean los gatos y que tus padres sean alérgicos―se encogió de hombros,

