Terminó de guardar su ropa de trabajo en su pequeña maleta, apretando el hombro suavemente contra su oreja, ya que no quería que su celular cayera al suelo, por lo que tenía que maniobrar con cuidado para que no terminara en el suelo. ―Entonces, la fiesta es esta noche―escuchó la voz de su pareja, haciendo que el castaño bufara, ya que sabía que su novio lo regañaría por no haberle dicho antes que irían a una fiesta, en especial porque se supone invitarían a los demás chicos y no sabían si ellos tenían tiempo. ―Amor, no me regañes―se quejó bajito y con voz melosa, sabiendo que así, la probabilidad de que su novio lo regañara, eran bajas. ―Osito, no te regaño, pero sabes que los chicos han estado algo ocupados con ellos mismos, por lo que no estoy del todo seguro de que puedan ir―Seung h

