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3560 Palabras
Soltó una risita mientras veía la pequeña planta comenzar a crecer dentro de su maceta, pensando el que, si la parte de fotografía no funcionaba, podría ser un buen jardinero. No es como que estuviera tirando por la borda su carrera en su primer semestre de la Universidad, simplemente comenzó a pensar que podría ser una buena opción. Aunque ahora lo que pensaba, podría ser un buen trabajo de medio tiempo, en realidad. Trabajo, quería encontrar un trabajo. ―Vamos a ver, enséñame qué clase de planta eres―habló a la pequeña hojita que estaba sobresaliendo de la tierra, comenzando a hablarle de cerca, para hacerla crecer. Las hojitas comenzaron a crecer lentamente mientras el castaño daba caricias en las pequeñas hojas, poco a poco comenzando a largarse y a tomar distintos colores entre blancos, verdes y ligeros rojizos. Sonrío al poder adivinar el tipo de planta que había colocado en esa maceta, ya que había tomado el reto de mezclar las semillas y tratar de adivinar cuál era la que crecería en cada maceta. Siendo su posición correcta al ver crecer unas bonitas Cintas, de un buen color verde con blanco. ―Muy bien, bonitas Cintas, bienvenidas a la nueva familia de plantas―dijo mientras se acomodaba sobre el suelo, sentándose sobre sus muslos traseros y arrastrando con cuidado la maceta hasta su espacio correspondiente, dejándola junto a las demás―Gracias a ustedes por darle vida a mi nuevo departamento. Se levantó del suelo y comenzó a recoger los materiales que había utilizado y que había conseguido esa misma mañana, para poder darle algo de vida a su departamento y no solo mantener la decoración determinada del departamento. Ese día Sook iría a su piso para poder comenzar con las fotografías de la cuidad y también podrían tomar algunas fotos de las plantas, aunque no sabía si serían muy útiles. Sin embargo, estaba emocionado por tener sus primeras visitas. El día anterior habían charlado con todo el grupo de chicos y la pareja de Sook, los chicos pensaron que sería buena idea el almorzar en el departamento de Seung, claramente todos poniendo dinero para la comida y otras cosas que consumieran. Seung claramente había estado de acuerdo, ya que la idea le emocionaba bastante y claramente sería un buen anfitrión, por lo que había dejado todo lo mejor posible. Debía admitir que estaba un poco nervioso, no quería dar una mala impresión y que los chicos se sintieran incómodos, pero tampoco quería ser sumamente cuidadoso con sus acciones o personalidad, porque en definitiva no le gustaba fingir que era alguien diferente a la realidad. Ya estaba comenzando a sobre pensar las cosas, cosa que siempre terminaba mal. Apretó los dedos de sus pies, los cuales se encontraban descalzos y dio media vuelta para poder llevar todos los materiales al pequeño cuartito en donde había guardado todos los artículos de limpieza y jardinería, siendo también su pequeña lavandería, ya que ahí se encontraba la lavadora y secadora. Jamás había utilizado una secadora en su vida, solamente una lavadora y realmente tenía miedo de usarla y que su ropa quedara en miniatura. Vería un vídeo después. Cerró la puerta del cuartito y se dirigió a su habitación nuevamente, para poder ducharse y esperar a sus compañeros. Se bañó y el olor a frutas de su shampoo comenzó a inundar el baño, haciendo que Seung sonriera. Terminó de bañarse, se colocó ropa cómoda y ordenó su habitación, su cabello manteniéndose ligeramente húmedo. Cuando terminó de guardar todo, escuchó el teléfono que se encontraba en la cocina, haciendo que se sobresaltara ligeramente y corriera hasta donde este se encontraba, atendiendo. ― ¿Hola? ―Buenas tardes, señorito Seung, soy el señor Lee―dijo el amable señor, haciendo que sonriera igualmente―Le llamaba porque hay algunas personas en la recepción, diciendo que quieren subir a su departamento ¿Se los permito? Sus nombres son Sook, Minho, Daehyun y Hyun. Seung levantó una ceja, ya que no mencionó el nombre de la novia de Sook ―Sí, hyung. Puedes dejarlo pasar, muchas gracias. ―Muy bien, en un momento subirán. Seung sonrió y colgó el teléfono, mordiéndose el labio inferior mientras comenzaba a caminar hasta la puerta, para que pudieran entrar. Abrió la puerta y esperó a que los chicos llegaran, esperando. ― ¡Seungnie! ―chilló Daehyun mientras se acercaban, haciendo que el castaño sonriera ante el apodo que le había colocado, pensando que era lindo, aunque no terminaba de acostumbrarse. En la primera semana de clases se habían llevado muy bien, no estaba nada arrepentido de haber comenzado una amistado con Sook y mucho menos de haber logrado relacionarse con sus amigos. Se sentía feliz y aunque al principio pensó que solo tendría la presencia de Sook en su casa por trabajo, el hecho de que los demás quisieran acompañarlo, fue algo que le determinó que no solo le hablaban por compromiso. ― ¡Hola, chicos! ―chilló igualmente emocionado, recibiendo el abrazo de Daehyun. Había comprendido mejor las personalidades de sus compañeros en esa semana, no siendo algo demasiado profundo como para no verlo después de un tiempo, pero ya podía describirlos a cada uno de mejor forma, más allá de sus luces interiores. Daehyun era una persona sumamente amorosa, como había visto en su luz, pero realmente era un amor muy confortante y sincero, por lo que este había comenzado a demostrárselo poco a poco, entrando con confianza con Seung. Hyun era más calmado, se le notaba que se le dificultaba un poco más el entrar en confianza, cosa que comprendía totalmente. Pero era bastante amable y se notaba que su amistad era sincera, por lo que apreciaba el que lo aceptara en su grupo. Sook, claramente era lo que había demostrado ser desde un inicio, un chico bastante parlanchín y animado, amable y empático. Bastante asustadizo, si podía decirlo, pero siendo muy sincero con sus emociones y siempre buscando lo mejor para su grupo. Pero quien, en definitiva, le había llamado más la atención, había sido Minho. Y no es solamente por el detalle que, desde que lo conoció, le pareció bastante atractivo. Estaba dejando lo físico totalmente de lado, solamente refiriéndose a la personalidad de cada uno. En este caso, lo que más le llamó la atención de él eran las emociones tan profundas que podía llegar a experimentar. Muchas veces las emociones podemos sentirlas de forma espontánea, algún toquecito de alegría, un toque de tristeza, pero según podía ver, las emociones de Minho eran bastante profundas. Tanto así que el brillo tendía a ser un poco más luminoso que en la mayoría de las personas y claramente eso era algo que destacar. Sin embargo, la emoción que más profundo había podido apreciar en esa semana, era la del amor que tenía por su familia y amigos. Claramente eran luces diferentes, en tonalidades de rosas distintos, porque no todos los tipos de amor se ven ni brillan igual. Sin embargo, tenían un brillo muy especial, que hacían que se sintiera bastante confortado, porque eso significaba que las personas importantes para él eran realmente amadas. También había logrado apreciar sus tatuajes, todo su brazo derecho decorado con diferentes tatuajes, llegando hasta sus dedos. Le gustaban los tatuajes en general, por lo que pensaba que los de Minho eran muy bonitos. ―Con Daehyun trajimos pastel de zanahoria―dijo Hyun mientras entraba al departamento, enseñándole a Seung la caja, mientras se quitaba los zapatos. ―Por eso te pregunté si te gustaba, porque queríamos traer―dijo el rubio con una sonrisa, mientras se encogía de hombros e imitaba a su pareja. ―Yo les dije que era imposible que a alguien no le gustara el pastel de zanahoria, digo, es realmente delicioso―dijo Minho mientras le sonreía a Seung, dándole un pequeño apretón en el brazo, haciendo que el castaño sonriera también. ―Conozco a muchas personas que no les gusta, Minho―dijo Sook mientras lo veía con las cejas alzadas, amando el siempre llevarle la contraria al tatuado. ―Porque personas con malos gustos hay en todos lados―dijo sin ser totalmente en serio, haciendo que los demás rieran bajito. Seung tomó la caja con el pastel y dio una reverencia en agradecimiento, caminando hasta la mesada, para poder dejarlo ahí. ―Pues déjame decirte que a una de esas personas le gustas ,así que estoy de acuerdo con esa parte de los malos gustos―Minho rodó los ojos y le dio un pellizco en la panza a Sook, bueno, su abdomen plano. Al parecer los pellizcos eran cotidianos entre ellos. ―Bueno ¿Qué les gustaría que almorcemos? ―preguntó Hyun, quien realmente estaba bastante hambriento, por lo que evitó que sus amigos siguieran hablando de tonterías. ―Yo quiero pollo frito―dijo Minho mientras se sentaba en el sofá de Seung, viendo con detalle las bonitas plantas que estaban cerca de la gran ventana, que dejaba ver el paisaje―Lindas plantas, por cierto. Seung sonrió y se acercó animado, viendo con orgullo sus plantitas. ―Muchas gracias. ―Yo quiero hamburguesas―dijo Hyun mientras se sentaba al lado de Minho, Daehyun imitándolos―Pero me da igual. ―Yo también quiero hamburguesas, pero si es pollo, no tengo problema―dijo Seung, sonriendo, haciendo que todos asintieran. ―Bueno, creo que las hamburguesas ganan ¿Estás bien con eso, Minho o quieres llorar un poquito para que pidamos pollo frito? ―habló Daehyun mientras se escudaba con su pareja. Minho abrió la boca con falsa indignación, haciendo que todos rieran. ―Me lo esperaba de Sook, pero no te di, Daehyun. Dahyun fue el encargado de pedir la comida, mientras tanto, Sook y Seung comenzaron a trabajar en su deber de fotografía, en donde les habían encargado el tema del paisajismo. Como Sook no había llevado su cámara, Seung se ofreció a utilizar la suya y ambos estuvieron calibrando las especificaciones que cada tipo de fotografía de exigía para tener una foto de mejor calidad y comenzaron a hacer pruebas en el paisaje que se veía por medio de la vitrina del departamento. Quedaron bastante satisfechos con muchas de las fotos que salieron, claramente algunas siendo más de prueba, pero después revisarían los archivos en la computadora para poder elegir la mejor. Habían acordado que, después de comer el pastel de zanahoria e irían a la azotea para poder tomar algunas fotos, cuando estuviera el atardecer. Igualmente, los demás estuvieron ayudando con las decoraciones, Minho ayudó, utilizando las plantas, siendo de ayuda finalmente, ya que en algunas fotos se enfocaba a alguna planta, mientras el paisaje se veía de fondo. Y aunque probablemente ese no sería un ejemplo muy claro del paisajismo, decidieron mantener las fotos. Dentro de la sesión de fotos, se tomaron fotos entre ellos en el paisaje y con las plantitas o simplemente comiendo y riendo, por lo que se hizo una colección bastante bonita y confortante para él. ―Aleja tu cara de mí―dijo Sook mientras mantenía un pie sobre el pecho de Minho, quien intentaba acercarse, ya que su hamburguesa tenía aros de cebolla―Eres un asqueroso y tu aliento apesta a cebolla, asco. Daehyun, con su nula experiencia con las cámaras profesionales, tomó una fotografía de la escena, ya que pensó que sería algo gracioso de mantener en una fotografía. ―Ven, te daré un besito en la mejilla―dijo mientras estiraba sus labios en una trompita, haciendo que el menor soltara un chillido, asqueado― ¡Asco! Seung, quien se mantenía al lado de Minho, se colocó de costado, para intentar salvar a Sook del ataque de aros de cebolla. ―Hyung ¿Me dejas probar? ―preguntó de forma disimulada, para que el pelinegro no pensara que estaba intentando alejarlo de Sook, para tranquilidad del menor del grupo. Minho le prestó atención y se alejó de Sook, haciendo que el pie de este cayera. Tomó lo que quedaba de su hamburguesa y asintió, tendiéndosela a Seung. ―Realmente es muy buena, pero Sook es un llorón traumado con la cebolla―dijo Minho mientras se tapaba la boca, para evitar que su aliento a cebolla molestara a Seung, porque solo lo usaría en contra de Sook. ―La cebolla es asquerosa, arruina el sabor de la comida―dijo el pelinegro, mientras le daba un mordisco a su propia hamburguesa, masticando con indignación―Y tu aliento de dragón es algo que quiero lejos de mí. Seung sonrió ante su victoria, ya que había logrado que Minho dejara de molestar a Sook, pero ahora quería probar la hamburguesa. Colocó sus manos sobre las del mayor, acercándolo para poder darle un mordisco a la comida, separándose poco después, saboreando. ―Ay, qué lindo. Comes mientras haces puchero―dijo Daehyun mientras le tomaba una foto a Seung, haciendo que sonriera pequeño, sin abrir la boca. ― ¿Verdad que está rica? ―le preguntó Minho, no olvidando el colocar su mano frente a su propia boca, para evitar que el olor saliera. ―Muy rica―dijo Seung después de tragar, tomando su bebida para poder dar un sorbo, mientras Minho daba un aplauso de victoria, mientras Sook rodaba los ojos. ―No lo puedo creer, Seung. Yo pensé que dirías que era un asco y que podríamos burlarnos de Minho juntos―dijo mientras fingía limpiarse una lágrima, la cual no existía, mientras le daba otro mordisco a su comida. ―Seung es sincero, por lo que no va a mentir para irse de tu lado―le dijo Minho, dándole una mirada de superioridad―Así que llora en silencio. Cuando terminaron de comer, salieron del departamento para poder tomar las fotografías desde la azotea. El cielo estaba muy lindo ese día, el color naranja y rojos siendo parte del cielo en todo su esplendor, por lo que pensaron que el destino les estaba dando una gran oportunidad para tener una gran fotografía en su trabajo. ―Wow, el cielo está muy lindo hoy―dijo Minho mientras se sentaba, viendo a Seung tomar fotografías desde varios ángulos, para después darle la cámara a Sook y que tomara algunas él. ―No es por nada, pero ¿No les parece que esta azotea es muy insegura? ―dijo Daehyun, mientras se abrazaba al brazo de su pareja, ya que no era muy fanático de las alturas, en absoluto. ―Está protegida para que nadie caiga o se lance, a no ser que quiebres la cúpula para lanzarte, cariño―dijo el pelirrojo mientras acariciaba la cabeza de su pareja con su mano libre, para que no le diera algo por ver la altura. Una cosa eran las vistas desde el departamento y otra en la azotea. ―Pero ¿Y si me tropiezo y rompo la cúpula y muero por la caída? Quedarías viudo―dijo con real temor, haciendo que Seung sonriera de lado, viendo el miedo legitimo en la luz del rubio. ―No pasará, amor. Eres torpe, pero no creo que eso llegue a pasar―el pelirrojo tenía una pequeña sonrisa de costado, encontrándose divertido por la situación, ya que su pareja le parecía realmente adorable. ―No te preocupes, Daehyun, no creo que algo así llegue a pasar―dijo mientras se le acercaba, manteniéndose a su lado― ¿Por qué no intentas acercarte mientras tomas una foto? Quizá así no te de demasiado miedo. El rubio negó rápidamente, su flequillo agitándose rápidamente, ya que no quería moverse de ahí. ―No, no. De verdad, prefiero mantenerme aquí. Minho sonrió y se acercó a los chicos, colocándose detrás de la pareja, para comenzar a dar un empujón suave a los dos chicos, haciendo que Daehyun sintiera algo de pánico. ―Vamos, nadie va a soltarte, solo toma una foto y así no tendrás que ver hacia abajo―dijo el tatuado, haciendo que Seung sonriera mientras corría para poder tomar su cámara, para dársela al rubio. ―No es necesario que veas hacia abajo, solo acércate un poco―dijo Sook desde el suelo, viendo a los chicos llevar a la pobre gelatina con piernas hasta una parte de la cúpula, el pobre con los ojos cerrados y la cámara apretada en sus manos. ―Los odio, los odio, son malos conmigo―comenzó a hablar rápidamente el menor, haciendo que todos rodaran los ojos, menos Seung. Ellos sabían que no era en serio, sin embargo, Seung era capaz de ver el terror en Daehyun y se sintió mal. ―Esperen, si él no quiere es mejor que no―dijo mientras se ponía delante, haciendo que los demás se detuvieran. ―No nos odia, solo está jugando―dijo Hyun, quien conocía mejor que nadie a su pareja, haciendo que Seung hiciera una mueca, ya que él no veía una broma en el cuerpo del rubio―Además es importante que empiece a vencer sus miedos poco a poco, no tendrá que ver hacia abajo, solo tomar una foto del cielo. ― ¿Qué tan necesario es vencer mi miedo? Yo creo que no es necesario―dijo el menor mientras soltaba risitas nerviosas, apretando la cámara con cuidado en sus manos, temiendo el dejarla caer por sus temblorosas manos. ―Yo creo que sí, porque puede que frecuentemos a este lugar para tomar fotos y no creo que sea lindo el dejarte solito en el departamento ¿No crees? ―Lo incitó su pareja, sosteniéndolo de la cintura, para que no tambaleara tanto. ―Ay…―se quedó pensando por un momento, manteniendo sus ojos cerrados―Está bien, pero no me suelten ¡Ninguno! Seung vio cómo se acercaron al borde, el cual estaba protegido por la cúpula y Daehyun abría los ojos, haciendo que un chillido saliera de su cuerpo, demostrando que el terror estaba dentro de su cuerpo. ―Vamos, toma la foto―dijo Minho mientras mantenía al rubio de los hombros, su pareja de la cintura. Daehyun colocó la cámara frente a su rostro e intentó que la foto no saliera totalmente movida, ya que el temblor en sus manos no le ayudaba para nada. Tomó varias, evitando a toda costa el mirar hacia abajo y cuando terminó, dio un paso hacia atrás. ―Listo, listo, listo. Este ha sido mi avance de aquí a cinco años―dijo el rubio mientras le entregaba la cámara a Seung, quien lo veía con una sonrisa orgullosa. ―Lo hiciste bien, cariño. No te preocupes―dijo el pelirrojo mientras abrazaba al más pequeño, acariciándole la espalda, para que dejara de temblar. Seung pudo apreciar un tono rosado en todos los presentes, siendo peculiares. Por ejemplo, el color rosa que emergía de Sook y Minho eran de un rosa claro, uno que podría catalogar como “pastel” y demostraba del cariño amistoso que tenían hacia Daehyun. Sin embargo, el color rosa que emergía de Daehyun y Hyun eran de un tono más oscuro, siendo un rosado Coral, en donde no solo el amor cariñoso estaba presente, sino que el interés romántico y el enamoramiento decoraba la luz, siendo algo lindo. Seung no podía ver sus propias luces, pero imaginaba que estaban de un tono similar al de Sook y Minho. Cuando regresaron al departamento, Hyun le enseñó a Seung cómo conectar la computadora a la televisión, para que pudieran ver las fotos todos juntos y borrar las que no fueran de utilidad. Primero se empezaron a mostrar las fotos que habían tomado en la azotea. ―Vaya, las fotos de Daehyun salieron mejor de lo que pensaba―dijo Sook, viendo las fotos del bonito paisaje, manteniéndose un poco movidas, pero siendo bastante lindo ese efecto. ―Creo que podemos usar esta―dijo Seung, mientras se detenía en la segunda foto que tomó el rubio―Muchas gracias por contribuir con tus fotos. El rubio suspiró con una pequeña sonrisa. ―De nada, ahora pueden pagarme. Los presentes rieron, haciendo que el rubio se cruzara de brazos. ―Puedo pagarte con un pase para lanzarnos en paracaídas desde un helicóptero ¿Cuándo quieres que haga la cita? ―le preguntó Minho con burla, haciendo que el rubio tomara el cojín que tenía a su lado, lanzándoselo al tatuado. ―Vete a la mierda. ―Pero ¿Hago la cita o no? Seung sonrió y negó con la cabeza, cambiando la foto, para que dejaran de molestar al pobre Daehyun. Cuando terminaron con la elección de las fotos, los chicos se retiraron del departamento, pidiéndole el pode repetir aquello algún día, ya que se habían divertido mucho. Seung cerró la puerta con una mano sobre su pecho, sintiendo su pecho cálido ante las hermosas emociones que había experimentado ese día. Se sentía querido y amado, sentía que encajaba en ese grupo y eso lo hacía sentirse bien. Su sonrisa tembló ligeramente al pensar en que, probablemente, esos chicos lo dejaran de lado al descubrir que él no era un humano normal y que podía llegar a causar cosas sumamente peligrosas. Agitó la cabeza, negando. No dejaría que sus capacidades se mostraran, no quería arruinar esas amistades que comenzaba a formar y reforzar. Tenía que contenerse a toda costa.
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