Skyler De vez en cuando dejaba de mirar las casas que íbamos dejando atrás para observarlo a él. Chase tenía la mirada perdida en el camino, parecía estar pensativo y me pregunté qué divagues pasaban por su mente. Permití que una sonrisa apareciera en mi rostro; Chase se veía bien estando concentrado en otra cosa. Me gustaba ver el costado derecho de su cara, la forma en la que sus cejas se fruncían y la manera que tenía de sostener el volante del auto con precisión. —¿Se puede saber por qué me miras? —me preguntó, aún con la mirada en el camino. Me encogí de hombros y subí las piernas al asiento. —Sólo te miro. —Pero, ¿por qué? —me miró un segundo—. Pareces acosadora. —No tiene por qué existir una razón. —La mayoría de las cosas tienen una razón. —Esta no. Me gusta mirarte, nada m

