Skyler No sabía qué hacer para matar el tiempo. Los nervios estaban comiendo mi cabeza y mi cuerpo y la tensión amenazaba con hacerme llorar. Chase seguramente ya estaba metido en aquel ritual. Nuestra última conversación había sido en la mañana, cuando subió por la ventana para darme un abrazo y decirme que todo estaría bien. Pero vi en sus ojos que no estaba del todo seguro. Nadie podía asegurarse de que las cosas no se saldrían de control allí en el infierno. Por algo se le llamaba así. Tan solo de pensar en que le hacían daño, un cosquilleo similar al que sentí cuando mis poderes se activaron, recorría mi cuerpo levemente, y me daba miedo que el efecto del hechizo que mi familia hizo para mí dejara de tener resultados positivos. Por eso intentaba controlarme, intentaba pensar en otr

