Miami, Florida. Villa Álvarez Ruiz. La mañana despertó con un sol brillante que bañaba la ciudad con una calidez especial. Era uno de esos días que parecen hechos a la medida para ser celebrados. En la imponente villa Álvarez Ruiz, los preparativos estaban en marcha desde el amanecer. Los jardines estaban decorados con cientos de globos azules en diferentes tonalidades: azul cielo, azul marino, azul pastel. Desde lejos, parecía un cielo flotante sobre la tierra. Valentina, de casi ocho meses de embarazo, se miraba al espejo con una sonrisa serena. Llevaba un vestido largo, blanco de gasa, con un lazo azul claro amarrado justo debajo del busto, resaltando su vientre prominente. Su cabello lo llevaba suelto, ondulado, adornado con una delicada corona de flores blancas y celestes. Sus meji

