Capítulo 12.

1891 Palabras

Desde ese punto para Evelyn fue imposible pensar con claridad, las manos de Kenneth absorbía su cuerpo con una lentitud tortuosa, a la vez que su boca se apoderó con verdadero gozo de sus labios. El mueble donde la colocó se deslizó un poco debido a la fuerza que, Kenneth trató de controlar, pero su pulso desenfrenado le impidió hacerlo. Sus labios se deslizaron por la piel delicada e intacta de Evelyn, mientras ella cerraba los ojos imaginando cuántas veces podría ir al infierno por cometer tal pecado. Pero ya no era una monja y eso, de alguna manera ayudó a liberar las culpas. Aunque para expiar la profanación a su cuerpo no existía nada. No cuando el demonio a quien le dio vía libre, parecía tan encantado con la vista de ella sin poner barreras. Quemaba. Su piel ardía. Su mente

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR