—No hay mucha información. —dijo Bastian hacia su esposa. —Sólo se sabe quién la raptó, pero no para qué. Pero Kenneth y Santos ya la están buscando. De solo pensar que alguien la podría lastimar, sus lágrimas descendieron. No podía imaginarlo. Evelyn no merecía eso. Ella no. —Júrame que vas a buscarla. —el alemán asintió. —Bastian Maximiliano Blackwood Dubois. —El semblante del Don cambió al instante cuando su mujer alzó la voz en medio de lágrimas. —Dame tu palabra de que vas a traerla de regreso. Jura por lo que más quieres en la vida que vas a traer a mi hermana de regreso. —Te juro por tí y por mis hijos que voy a traerla. —le pidió que respirara. —Tienes mi palabra, Liebe. Pero debes calmarte, lo que crece dentro de tí también te necesita. —No la pueden lastimar. Evelyn no…

