Ojos raros

521 Palabras
El viento cada vez era más frío, la pequeña princesa estaba jugando con la nieve cerca del bosque, desde pequeña le habían enseňado que ese lugar era malo. "¿Como esta quedando Dakota?" La voz de su hermano logró sacarla de sus pensamientos sobre el bosque, ella inspeccionó su muñeco de nieve antes de lanzarle una piedra en el centro, logrando que de destruyera la mitad de su cuerpo. "¡DAKOTA! " Grito el pequeño, antes de que los dos empezarán una persecución, al pasar los segundos su risa era lo único que se escuchaba por el jardín trasero del castillo, mientras los dos niños se divertían sus padres cada vez estában más nerviosos. "ellos peligran Dexter, el trato se acabara dentro de poco y ellos volverán, no quiero que mis hijos pasen por lo que nosotros vivimos" Elizabeth María Maxwell hablaba asu pareja, el rey, el estaba igual de nervioso que su mujer, el sabía que ella tenía razón. "habrá una manera de resolverlo, por ahora sólo tenemos que ocultarlo de ellos, sus almas todavía son demasiado inocentes como para cargar con el peso de esto" el rey se levantó del sofa en el que estaba y se acercó a su mujer, la cual miraba con preocupación y cariño a sus dos pequeños corriendo por todo el jardín, siendo felises, algo que dejarian de ser si ellos volvían "¿y si no hay una solución? Ellos no lo podrían soportar Dexter, sus cuerpos y mentes todavía son jóvenes como para que ellos comprendan esto, ellos no podrán soportarlo" Su mirada cada vez se hacia más preocupada al no ver un futuro feliz con sus hijos si eso volvía. " por el momento habra que mantener a algunos soldados impidiendo su regreso tan pronto, tendremos que empezar a preparalos para cuando sean mayores" "solo tienen 8 años, ellos no pueden estar preparándose, su cuerpo no lo soportaría" Los niños ya estaban aburridos de jugar a persegirse y aventarse bolas de nieve, mientras se sentaban a unos metros del bosque su curiosidad por el aumentaba. "¿ crees que mamá y papá se enojen si entramos?" la vos del chico era dulce, su cabello castaño miel estaba repleto de nieve gracias a su melliza, sus ojos azules miraban con curiosidad los árboles y su piel sonrojada por el frío estaba ya molestándole. Su hermana asintió como respuesta, no era muy fanática de hablar fuera del castillo, siempre le dios pereza contestar algunas preguntas de personas del pueblo sobre las guerras que fingió haber quedado muda. El pequeño iba hablar cuando una voz femenina los llamo. "¡Dakota, Dreven la comida está lista!" el grito de Nerea sonó por todo el lugar, los dos se levantaron, solo que cuando Dakota dio una última mirada al bosque vio unos ojos de un color peculiar, segun su mente eran iguales a los del color de la sangre cuando se respaba las rodilla, su curiosidad por el bosque aumentó, pero su hambre era más. Ellos ya estánban llagado y no tenían planeado irse. "su hora esta contada, sus almas pronto serán mias"
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR