Es solo deseo.

2130 Palabras
PVO Bastian. ¡No se qué rayos me está pasando! Pero al ver a Natalia tocar de esa manera tan delicada el violín, me llevó a los días donde nos conocimos y disfrutábamos de la música, en esa competencia donde nos enamoramos, al menos yo sí. Ese día fue el mejor de mi vida, no lo digo porque perdí frente a una maestra como ella, sino porque sentí que había perdido frente a un ángel, inocente y puro. ¿Y porque me sentía de una manera diferente ahora? Fácil. Esta no era un ángel, sino una diabla que me incitaba a pecar a pesar de que debía alejarme, odiarla, ignorarla, pero no. Me tentaba a ir por ella y alejarla de todos, o al menos es como me sentía cuando éramos novios, antes de descubrir su infidelidad. _¿Bastian que demonios has hecho?.-Me pregunta levantándose de la cama a donde la he lanzado.-¿Bastian? Calma Bastian, tú solo estás actuando así para parecer un esposo preocupado, uno celoso que está dispuesto a hacer lo que fuera para quedar bien frente a los demás. Es así como debes actuar, no existe otra razón. _¿Se puede saber que haces vestida así y delante de toda esa gente Natalia? Sabes que odio que te vistas de esa manera tan.... ridícula. _¿Ridícula? ¡Bastian por Dios!, es un vestido de gala.-Ahora busca excusas.-No lo hice para llamar la atención de los hombres si es lo que estás pensando, sino para recordar la tristeza de que en nuestro primer aniversario no estarías presente. Natalia comenzó a sollozar y a pedir disculpas, haciéndome sentir como una basura, como un mal esposo que no se preocupa por ella. Carajo, es mi culpa. Se que Natalia siempre se ha vestido de manera apropiada, nunca había tenido quejas. Además, no debería importarme, ella tenía derecho a hacer lo que quiera, a vestirse como deseara. Ella, no significaría nada más que el recuerdo del que pronto sería mi exesposa. _No me avisaste que llegarías Bastian, además, ¿Como supiste que estábamos aquí?¿En este crucero? Buena pregunta. _¿Bastian como sabías?.-Volvió a insistir. La miré y no pude ocultar mirar hacia su escote, que apesar de no ser grosero, me molestaba. _Mi hermana me avisó Naty. Le había pedido que no dijera nada, era una sorpresa para tí, pero creo que la sorpresa me la llevé yo.-Y una muy desagradable. No pude evitar sentarme a su lado y pasar mi mano por su pierna y acariciarla lascivamente. Apesar de todo, ella seguía siendo mi esposa y tenía derecho. _Bastian espera.-Apartó mi mano y yo tuve que calmarme ante tal rechazo.-Me alegra que vinieras, en verdad estoy feliz pero... _¿Estas feliz?.-Volví a acercarme excitado, porque ya lo estaba.-Pues no lo pareces mi cielo, pensé que después de tres meses alejados me recibirías de otra manera, no así. Rodeé su cintura. Ya no podía contener las ganas que tenías de quitarle el vestido a mi esposa, que para mi desgracia, era demasiado sensual y atrevido. _Lo siento, pero mi idea nunca fue ofenderte Bastian. Yo solo quería recordarte por este día tan especial. ¿Lo recuerdas? La promesa. La promesa, pero claro, como olvidar uno de los tantos planes que teníamos antes de casarnos. Juramos que al año de nuestra boda, buscaríamos tener un bebé, era algo que nos hacía mucha ilusión, no lo voy a negar, pero ese deseo se volvió insípido después de lo que me hizo. _Así que para olvidar la tristeza de que no vendrías, decidí recordar nuestro primer encuentro, y nada mejor que tocando tu pieza favorita. Ni cuenta me dí por la estúpida rabia de verla ahí. _Pero ya estoy aquí, no es necesario que siguieras tocando Naty.-Carajo, porque no puedo negarme a oler su dulce aroma. Es adictivo, demasiado.-Y ahora, te vas a quitar ese vestido porque así lo quiero.-Bajo sus tirantes y no puedo evitar que mi erección y deseo por poseerla crezcan. Natalia siempre ha sido la mujer de mi sueños, de mi vida y que me elegiría como su esposo, fue lo más increíble del mundo. Debido a ello, mi padre aprovechó que nuestras familias eran amigas, y pues al unirnos, la pequeña empresa del padre de Naty, pasó a nosotros como socios. Ella nunca tuvo problemas en eso, al contrario, Naty fue una de las impulsadoras y apoyo de que yo sea el gerente y dirija los proyectos que nos llevaron a la cima, claro, con su ayuda, porque no voy a negar que ella fue quién consiguió varios contratos. _Bastian espera, ¿Vamos a ... _¿No quieres?.-La miré fijamente. Ella quería, siempre fue su sueño que tuviéramos nuestra primera vez de una manera diferente, especial, pero por alguna razón, ahora no veía eso en sus ojos. ¿Será el tiempo que estuvimos separados que bajó su pasión? _No, por supuesto que quiero Bastian, es solo que después de lo que hiciste afuera, deberíamos ir a ver que todo esté bien.¿No te parece? Sonreí. Ella tenía razón, además no debería desearla como lo estoy haciendo ahora. Me había traicionado, debería odiarla, aborrecerla pero por alguna razón, no podía evitarlo, incluso mi amigo la deseaba aún. _No, no me parece Naty, este es nuestro aniversario, nuestro día y solo debería importarte eso.-Volví a acercarme con la intención de acabar con este martirio y cumplirle de una vez por todas. _Bastian yo no sé si estoy.. _¿No estás preparada?.-Deslicé mi mano por debajo de ese trozo de tela y comprobé que sí lo estaba, y carajo, ya no podía contenerme.-Natalia, sabes que esto es algo que hemos deseado desde hace mucho, ¿Porque no hacerlo ahora? Por supuesto que lo deseaba, por supuesto que ella también quería ser mía. Siempre en nuestras llamadas lo repetía, hace solo un par de días que lo mencionó. _Creo que deberíamos ir con tu madre y hermana, ellas vieron lo que hiciste y deben estar preocupadas. “Que se vayan al diablo, que se vayan al diablo" Repetía mi cabeza. _Créeme que mi madre sería la más feliz.-Susurre mientras besaba uno de sus hombros. Ya no podía, en verdad ya no podía. Mis pantalones parecían reventar. _¿Y tu hermana?.-¿Que dijo?.-¿Crees que ella esté feliz? Digo, ella es más sensible y puede haberse asustado con tu comportamiento. Me detuve, pero solo fue por un segundo. Era imposible que Natalia supiera de mi relación con Susana, me había cuidado muy bien las espaldas. Además ella sabía que era mi hermana y no debería levantar sospechas en ello. _No lo creo, ahora olvídala y sigamos en lo nuestro Naty, ¿O es que acaso ya no quieres ser mía? La mirada de Naty me dejó desconcertado, más el temblor en sus carnosos labios fue el indicador que no. Algo había cambiado en ella y ya no quería cumplir con el deseo que tenía hace solo unos días. _¿Naty que pasa cariño?.-Paso mi mano por su rostro, sus labios. _Es solo que tengo miedo Bastian, no estoy preparada para esto aún.-Dijo apartándose de la cama y a mí dejándome con las ganas, rayos.-Debías haberme avisado y yo me hubiese depilado, perfumado y exfoliado la piel Bastian, hasta me hubiese puesto algo sensual para tí. Así que eso era. _Natalia a mí no me importa esas cosas, lo sabes. _¡Sí! Pero quería sorprenderte. _Natalia... _Quizás no sea importante para tí pero para mí sí Bastian. Quiero que nuestra primera vez sea maravillosa, de ensueño, una que podamos recordar toda la vida, no así, no de esta manera. La maldita paciencia se me acaba. _Natalia no me importa esas cosas, yo solo deseo...-Me detengo cuando estoy a unos centímetros de sus labios. Desde que la saqué de ese sucio escenario, no he besado esos labios que me dejaban al borde de la locura. _Bastian creo que...-Intenta alejarse pero sujeto su brazo. _Deseo besarte Natalia. Probar tus labios y acabar con esta agonía y ganas. Sí, solo era eso, ganas de tener a mi esposa entre mis brazos. Ya no podía ser amor, eso había desaparecido desde hace tiempo. _Bastian yo... No dejo que diga ni una palabra más, y me lanzo a sus labios, esos que he querido besar desde que los ví sonreír en ese sucio estrado. Natalia no me negó lo que era normal, ella también quería sentirme, besarme y cumplir nuestro deseo. Aprovechando eso, logro bajar su vestido dejándola solo con un hermoso conjunto de lencería que invita a pecar. _Bastian yo no estoy... _Lo estás. Tuve que morderme el labio al ver sus pechos sin sostén y no lanzarme como un salvaje enamorado que la deseaba con locura, porque sí, la deseaba y hasta que no cumpliera ese deseo de años, no podría avanzar en mi vida, en el futuro que ya tenía junto a Susana una vez que le diera los papeles de divorcio a mi esposa. _Natalia no intentes taparte, deja que observe lo hermosa que eres. Porque lo era, Natalia era incluso más atractiva que Su, unas caderas anchas pero cintura delgada, unos pechos medios, muy bien proporcionados que cabían en mis manos, y sus pezones, esos eran de un rosado tan delicado que no parecían de este mundo. Como dos rosas floreciendo que solo yo tenía derecho a hacer con ellos lo que quisiera, solo yo. _Mía Natalia, mía. La acomodé con cuidado en la cama, dispuesto a sacarme las ganas y de una buena vez saciarme con su cuerpo. Me quité la camisa y me dediqué a recorrerlo con la mirada. Al tenerla así, no pude evitar besarla en los labios de nuevo, solo que esta vez era más atrevido. Mordía sus labios y los lamia haciendo que se estremeciera de pies a cabeza, y eso me excitó de tal manera que no pude evitar mojarme un poco, y cuando estaba por ir a su sexo y hundirme en su esencia, el ruido de la puerta nos interrumpió; era Susana. Maldita sea. _¡Ves! te dije que debe estar preocupada por tí.-Dijo cubriéndose los pechos.-Vamos ve, dile que estás bien mientras yo me visto. _Buena idea. Si algo bueno podía sacar de esta interrupción, es que no podía fallarle a Su, y menos en su cumpleaños. Si era así, porque me sentía fastidiado, molesto, no lo entiendo. _¿Que pasa?.-Abrí la puerta pensando que también pudiera estar mi madre, pero no. Solo era ella. Susana, antes de hablar miró a todos lados, estaba buscando a Naty. _Está en los servicios.-Dije desganado.-¿Que quieres Su? _¿Que quiero?.-Masculló en voz muy bajita pero con un tono de voz que indicaba su enojo.-¿Eso es todo lo que me vas decir después del espectáculo que hiciste allí afuera? Paciencia, paciencia. _Es mi esposa, es normal que me comporte así Su, ahora vete con mi madre, en un momento salimos. _¿Que estaban haciendo? _¿Como? _Responde.-Insistió. Por supuesto no podía decirle que estaba apunto de sacarme las ganas con mi esposa. _Solo conversábamos Su. Es normal, ha pasado casi 3 meses sin verla y nos merecemos esta conversación, y sobre todo si es nuestro aniversario, te lo recuerdo. Los ojos de Su se llenaron de rabia, cólera. Si algo le había dejado en claro a Su, es que debíamos esconder esta relación, al menos hasta que saliera mi divorcio con la infiel de mi mujer. _Pero también es mi cumpleaños Bastian, y te recuerdo que prometiste pasarla conmigo que con esa sanrurrona y aburrida mujer. _Baja la voz.-Gruñí, lanzándole una dura mirada.-Voy a cumplir, pero primero está Natalia, es mi esposa, no lo olvides Su, ahora regresa con mi madre, vamos ve, no quiero que Naty te vea y sospeche. _Bastian... _Tú fuiste quién me trajo aquí, y debías asumir que también debía estar con Naty, así que ahora sopórtalo o sino... _De acuerdo Bastian, de acuerdo. Me iré, pero promete que pasaras conmigo la noche, yo soy tu prioridad. Estaba apunto de decirle que sí y otras tantas cosas para que se largara de una buena vez y Natalia no nos viera, pero todo se fue al diablo cuando ella apareció detrás de mí, y nada menos que con mi blusa puesta, solo con esa prenda, la que había dejado en el piso. Carajo no. _Hola Susana, ¿Que pasa?¿Todo bien? Los ojos de Susana estaban apunto de explotar de la rabia al encontrarla así, sin nada más que eso. Creo que voy a tener que replantear y calmar mis deseos carnales por Natalia, a la que apesar de su engaño, no voy a negar que, la sigo deseando.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR