—Gracias por la información, chicas, les prometo que seré su mejor clienta y por eso les pediré que me den los tres últimos que me han enseñado, también quiero un dildo y no se olviden el lubricante —muerdo mi labio inferior tras guiñarle un ojo—, no creas que te coqueteo, solo que pensé que no compraría, ya que le estaba siendo fiel a los míos, pero, hoy será el día que tomaré una excepción. —Nos ha quedado claro, Nina porque ese anillo dice, ¡amarrada! —señala donde está mi anillo—. Isabela es soltera y yo… Tengo novia, le soy fiel, pero si no fuese así, sí, ya sería otro cuento porque no voy a negar que eres una chica llena de sorpresas. Eso último provocó que mi piel se erizara por completo. No me llegue a imaginar que Amelia le tiraba al otro bando, no es que sea malo, solo que tien

