Me levanto, tras respirar profundo, y tratando de mantenerme firme le digo a la señora, que estoy dispuesta a quedarme, que me diga de una vez que es lo que debo hacer y cuáles será mis beneficios hasta el último día que estaré aquí. La ayudo a levantarse porque es mi culpa que ella estuviese arrodillada, las palabras de ella son sabias y eso me alienta, no me daré por vencida y lucharé hasta el final, conseguiré el dinero por el tiempo que esté aquí, conseguiré ese diploma y ver dónde puedo trabajar. —Espérame aquí, en un momento vuelvo para enseñarte tu habitación y luego te entregaremos el contrato —wao, me sorprende la señora, no es solo una empleada, aunque siento que ella no es cualquier empleada. —Gracias —le regalo una sonrisa. Ella asiente y nuevamente me dice que me ponga

