Luego de unos segundos se quita la chaqueta y desabotona su fino chaleco tras decirme que me ponga cómoda sobre el sillón, pero me niego hacerlo. —No lo haré y por eso te propondré algo —maldito sexi, se está despojando de su camisa mostrándome su sexi abdomen, esos cuadros bien definidos, esos bíceps enormes y esos tatuajes que lo hacen ver más sexi—, mejor disfrutemos de nuestro encuentro y dejemos a un lado la conversación de preguntas y respuestas. —Tienes razón, tengo que agradecer que estás vivo —susurro mordiendo mi labio—. Pero antes quiero quitarme este hermoso vestido—sus ojos brillan con amor y algo más oscuro a la vez. Sin que él me ordene doy media vuelta esperando un poco de iniciativa. Al parecer estamos conectados, ya que siento sus manos moverse hacia mi cabello. —Nunc

