Ahora que ella se ha quedado dormida le hago señas a todos los que están dentro de mi habitación, la salida, ya que todos tenemos que darle espacio a mi mujer. Ellos me escucharán y más el tal doctor. Con mucho cuidado salgo de la cama, tratando de no despertarla, antes de salir le doy una última mirada… Volveré mi amor, si este doctor no sirve para nada juro que te traeré a otro. Fuera de la habitación le susurro a los presentes que los quiero dentro de mi despacho que está a unos metros de aquí. Cuando empecé a avanzar me detuve porque recordé que no podía dejarla sola por si acaso ella necesita de nosotros, así que le pedí a mamba que se encargue de cuidarla y de paso buscar a una de las empleadas que entre a mi habitación para limpiar el vómito. Ella obedece y yo me permito avanzar

