Continúa el conteo regresivo para el final de la apuesta. Restan tres días. — ¿Christian? ¿Qué es lo que vas a hacer? — Espérame cerca y escucha lo que hablamos, serás a quien use de coartada en caso de que las cosas se pongan rudas con él. Salió del escondite improvisado apenas se fue la muchacha, sentándose junto a Alex, quien lucía sorprendido de que el rubio se quedase junto a él. — ¿Se te ofrece algo? — ¿Qué buen día hace hoy, verdad? — ¿Se te zafó un tornillo o no eres el Christian que conozco y que me odia? — Oh, te odio. Es solo que te vi muy acaramelado con una muchacha y quise venir a saludar ¿Quién es ella? — No te importa, ya vete. — No me digas, ni siquiera te has casado y ya le pones los cuernos a Elena, que poca vergüenza de tu parte. — ¿A ti que debe imp

