Siempre dijo que mentir era malo. Pero reconocía que había momentos en que la situación lo amerita. '' Entonces, te enfermaste y por eso no podrás venir al trabajo — La voz de Christian no sonaba demasiado convencida desde el otro lado de la línea telefónica. — Sí, ya llevaba varios días con malestar, pero hoy fue que la fiebre me subió al cuerpo, no puedo pararme de la cama. — Simuló toser — Me reintegraré el lunes sin falta ¿Vale? Por ahora debo descansar. Christian permaneció callado durante un par de segundos — Está bien, te cubriré... Así que mejórate pronto, por favor. '' En el momento en que colgó la llamada fue más como si un peso le cayera sobre los hombros, pero no tenía otra opción si necesitaba tomarse el día libre. Sus superiores le formaron escándalo por faltar tanto

