Era la flor del grupo durante su vida en la preparatoria. Bonita, con una preciosa cabellera, inteligente y popular con los chicos. En su vida había batido un récord al más grande número de rechazos jamás hechos, y era que, simplemente era perfecta. Una chica tan perfecta necesitaba de un novio que se le igualara en belleza e inteligencia. Ahí fue donde entró Christian a su vida, como un rayo de luz en la oscuridad. Comprendió que lo necesitaba para sí misma, se obsesionó al punto de que lo espiaba en secreto y husmeaba entre sus cosas cuando este se daba la vuelta. Muchas veces trató de llamar su atención, siempre esforzándose. Le molestó que solo tuviera ojos para aquella mojigata sin atractivo físico o interior, porque el carácter de Elena no era ni cerca de ser agradable. La odiaba,

