ZOE Cuando amanecí en sus brazos y me pidió matrimonio, me levanté en una sin importar dejar mis pechos al aire. —¿Matrimonio dices? Es una palabra muy seria Sebastián. —Era la verdad, nunca me había visto a mi casada de blanco en un altar o algo similar. —Te amo Zoe y esto es algo que siempre he querido contigo — Mientras toma de mis mejillas y por momento mira a mis pechos y luego a mis ojos, no lo puedo culpar son una distracción a lo serio de conversación, decido taparme con su camisa. » No me tortures escondiéndolas de mí —Mientras hunde su rostro en medio de mis pechos. —Estamos hablando de un tema serio Sebastián, si no me ves a los ojos no te voy a creer y mejor dejemos de hablar de eso— Me iba a levantar, pero él me lo impidió me puso debajo de el quito la cami

