ZOE No tuve tiempo de reaccionar, era como si la tierra había dejado de girar. —Ahora no tienes de otra más que hablemos Zoe Martinelli, quiero que hablemos de nosotros. — ¿Cómo se atrevió a secuestrarme? ¿Con que derecho lo hizo? —¡¿Quién carajos te crees para secuestrarme?! —Es lo primero que sale de mi boca, cuando lo veo con una camisa pegada al cuerpo y un pantalón de vestir, veo a mi alrededor y es un lugar en construcción, algunos muebles viejos y una botella de agua al lado. —Un hombre que está cansado de jugar a las escondidas contigo, conmigo no querías hablar, pero si salir con ese imbécil enfermerito de quinta — Su cara de enojo se deja ver por la luz de la luna de esta noche. —A ti que te importa con quien salgo o con quien quiero hablar, me voy a ir de est

